YOGA Y ALIMENTACIÓN EN EL VERANO TARDÍO

Andrés Quesada Alimentación, Amor, Cocina, Cocinamor, Compartiendo, Crecimiento, Eventos, Felicidad, Formación, Informacion, Medicina alternativa, Recetas, Reflexiones, Salud natural, Yoga Deja un comentario

La respiración es uno de los pilares fundamentales en la práctica diaria del yoga.

Siempre nos trae al momento presente.

 Aprender a llevar el yoga desde la sala, a nuestra vida cotidiana desde la atención y la intención, tal vez sea el mayor logro de los que lo practicamos.

Reconozcamos el yoga de la alimentación desde la conciencia y la experiencia.

Teniendo en cuenta tres aspectos fundamentales en  nuestra alimentación:

Masticar, respirar, agradecer.

La sabiduría milenaria nos aporta el conocimiento para entender. Según la medicina tradicional china tenemos 5 estaciones. El verano tardío se sitúa entre comienzos de septiembre y mitad de octubre más o menos. Pasamos del verano, estación de plena expansión, a ir un poco más hacia dentro. La energía en la naturaleza disminuye su actividad.  Es periodo de reorganización, de re-tomar las actividades diarias y poner orden en el día a día.

El elemento tierra se relaciona con esta estación. La madre tierra nos nutre, sustenta,  arraiga, y enraíza  con la vida.

Órganos: bazo-páncreas y estómago.

Color amarillo, ocre, naranja.

Sabor: dulce natural. Nos aporta calma y tranquilidad, nutriendo el plexo solar, tercer chacra, que rige los procesos metabólicos y digestivos.

Emociones: en desequilibrio: preocupación, en equilibrio armonía, centro.

¿Es posible que tu alimentación  este verano haya estado desequilibrada?, es decir, con exceso de dulces, helados, bebidas frías, alcohol, falta de sueño o por el contario de barbacoas, aperitivos, bocadillos, cenas copiosas… entonces, ahora puede que te sientas debilitado, con falta de energía o sobrecarga y exceso de peso, para la puesta en marcha.

Es momento de tomarte un espacio para la reflexión, de mirar hacia dentro y ver ahora lo que necesitas o lo que te sobra.

Tomar conciencia del efecto de los alimentos en nuestro cuerpo y observar su efecto energético tanto a nivel físico como emocional nos abre otras puertas interesantes hacia el autodescubrimiento.

Los cereales integrales, alimentos vitales, las verduras redondas y de raíz, bien cocinadas,   nos aportarán  dulzor natural con energía estable, de mantenimiento.

Por el contrario, los hidratos de carbono refinados, los azúcares industriales, hacen que la glucemia esté en un sube y baja constante, entrando en un círculo de deseo y consumir azúcar en exceso, que el cuerpo acumulará, generando desequilibrio, desgaste, físico y emocional.

Es importante reforzarnos, apoyar a nuestro sistema inmunitario para prepararnos para el otoño, y el invierno, estaciones más frías en las que sentiremos los efectos más fácilmente si ya estamos debilitados. Comencemos por tonificar el sistema digestivo, apoyándonos en la alimentación energética, de este modo nos dirigimos hacia el equilibrio interior.

Desde el amor, y el reconocimiento por lo que es vital, no desde la exigencia.

  CocinAmor  en tu vida y tú cocina.

                              ” El amor es la esencia de la vida”

Habitualmente se cae en la creencia de que es lo que “tengo que tomar “o comer para   estar mejor, sin embargo lo primero que debemos hacer es ver:

¿Qué te está debilitando y acidificando tu organismo?

El exceso de trabajo, la rabia, el miedo, los celos, el estrés y la respiración superficial

En la alimentación:

Un exceso de proteínas animales: carnes y embutidos, quesos, huevos, alimentos y condimentos salados, panes, bollerías, harinas.

Bebidas frías, alcohol, helados, lácteos, estimulantes, café, soja cruda, azúcares refinados, pastelería y bollería industrial, exceso de especias, alimentos procesados y sin vitalidad, bebidas gaseosas fosfatadas y azucaradas, solanáceas

¿Qué te refuerza?:

La respiración completa, meditar, el amor, la ama- bilidad, los ambientes libres de contaminantes

En la alimentación:

Estilos de cocción: con llama media /baja, con tapa y poco movimiento que nos aportará centro y equilibrio: vapor, salteados cortos, salteados largos de verduras de raíz, cremas de verduras. Reduciendo los crudos, alimentos y bebidas frías aportando un poco más de calor en tus platos

Verduras: El sabor dulce natural que nutre y refuerza el estómago /bazo-páncreas con las verduras amarillas, anaranjadas, redondas y de raíz. Calabazas, cebollas, zanahorias, chirivías, remolacha, boniato, coles.

Cereales de uso diario como el mijo, arroz integral. También quinoa, trigo sarraceno.

Las cremas de verdura dulces son un buen plato para calmar y aportar dulzor, por la noche te ayudarán a ir bajando el ritmo del día aportando relajación y confort.

Infusiones digestivas y reforzantes: Hinojo, manzanilla, café de cereales.

Tonificantes: Tomillo. Regaliz o romero (evítalas si tienes hipertensión arterial).

Alcalinizante y sin teína: Te kukicha, rooibos.

Elabora dulces caseros ricos y atractivos, sin azúcares artificiales, mantequillas, natas…. para cuando te apetezca un dulce y  no recurrir al industrial. Como las compotas de frutas naturales o tartas caseras.

Incluye las algas en tus platos. Aprende a usarlas y cocinarlas. ¡Te asombraras!.

Hoja verde en tu plato cocida 3 minutos, un 15%

Proteínas de origen vegetal: legumbres variadas, seitan, tempeh, tofu cocinado con más tiempo. ¡Todo un abanico de posibilidades!

Además de incluir semillas, frutos secos, fermentados caseros, germinados.

 Y recuerda: cocina, mastica, respira, agradece…

Con amor.

 Cristina Villarroya

Namasté

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